Microsoft ha confirmado que una interrupción generalizada que afecta a los servicios de Microsoft 365, incluido el acceso al correo electrónico para numerosos usuarios, se resolvió por completo a partir del viernes por la mañana. La interrupción, que afectó la productividad durante la jornada laboral, se debió a un problema de red de terceros que afectó el procesamiento del tráfico en América del Norte.

¿Qué pasó?

El jueves, los usuarios de toda la región informaron dificultades para enviar o recibir correos electrónicos a través de Microsoft 365. Microsoft inicialmente reconoció el problema y afirmó que su infraestructura tenía dificultades para manejar el tráfico entrante. La página de estado de la compañía reveló que “una parte de la infraestructura de servicios dependiente en la región de América del Norte no procesa el tráfico como se esperaba”.

Se implementaron inmediatamente esfuerzos de equilibrio de carga para mitigar el problema. Microsoft informó “mejoras continuas en la disponibilidad y funcionalidad del servicio” a medida que estas medidas entraron en vigor. La empresa proporcionó más detalles a través del comunicado de cierre MO1221364 en su panel de administración.

Por qué esto es importante

Esta interrupción pone de relieve la fragilidad de los servicios en la nube a gran escala. Incluso los fallos menores de la infraestructura pueden alterar las operaciones comerciales de millones de usuarios. Microsoft 365 es una herramienta fundamental para muchas organizaciones e interrupciones como esta subrayan la importancia de la redundancia y la planificación de la recuperación ante desastres. Si bien Microsoft actuó rápidamente para restaurar el servicio, el incidente plantea dudas sobre la resistencia de las dependencias de terceros dentro de la plataforma.

Estado actual y perspectivas futuras

Microsoft ha confirmado la resolución completa y los servicios funcionan con normalidad. Sin embargo, la causa raíz (un problema de red de terceros) sugiere vulnerabilidades potenciales en el ecosistema más amplio que respalda Microsoft 365. La compañía está procediendo a “reequilibrar cuidadosamente el tráfico” para garantizar una recuperación a largo plazo.

La respuesta de Microsoft fue rápida, pero el incidente sirve como recordatorio de que incluso los servicios en la nube más sólidos son susceptibles a interrupciones. Una mayor transparencia y un monitoreo proactivo de la infraestructura serán cruciales para evitar cortes similares en el futuro.