La IA de Google Earth ha evolucionado más allá de la simple previsión de eventos naturales como tormentas e inundaciones. Ahora conecta esos eventos con quién se verá afectado, marcando un cambio de alertas reactivas a prevención proactiva de desastres. La última actualización de la compañía combina su modelo Gemini AI con décadas de datos geoespaciales (clima, población, imágenes satelitales) para predecir no solo dónde se producirá una crisis, sino qué comunidades son más vulnerables.

El poder del razonamiento geoespacial

El núcleo de esta actualización es el “razonamiento geoespacial”, una capacidad de IA que integra diferentes capas de datos de la Tierra. En lugar de simplemente mostrar dónde podría impactar un ciclón, el sistema ahora identifica vecindarios específicos que probablemente se inundarán, la población en riesgo y la infraestructura crítica que puede fallar. No se trata sólo de rastrear desastres; se trata de comprender su impacto humano en tiempo real.

Esto es importante porque la respuesta tradicional a los desastres a menudo va a la zaga de los acontecimientos. Organizaciones como GiveDirectly ya están utilizando el sistema para identificar los hogares que necesitan ayuda antes de que se produzcan las inundaciones, lo que permite una asistencia más rápida y específica.

Análisis impulsado por IA para una respuesta rápida

Los usuarios de Google Earth ahora pueden hacer preguntas en lenguaje natural – “encontrar proliferación de algas” o “mostrar dónde se han secado los ríos” – y Gemini escanea imágenes satelitales para brindar respuestas en minutos. Lo que antes requería semanas de análisis manual por parte de especialistas en SIG ahora se puede realizar casi al instante. Imagine a un funcionario de la ciudad cruzando pronósticos de inundaciones con datos de población para identificar hospitales y líneas eléctricas en riesgo… ese es el poder de este nuevo sistema.

El cambio es significativo. En lugar de simplemente reaccionar ante las crisis, los gobiernos, las ONG y las empresas ahora pueden evaluar los riesgos de manera proactiva y desplegar recursos de manera más efectiva. La oficina africana de la Organización Mundial de la Salud, por ejemplo, ya está utilizando la IA para pronosticar brotes de cólera en la República Democrática del Congo. Las aseguradoras y las empresas de energía lo están probando para prevenir cortes y predecir daños.

De las alertas a la prevención

Las herramientas de crisis existentes de Google, como el pronóstico de inundaciones que cubre a más de 2 mil millones de personas, ya han demostrado ser valiosas. Pero la integración de Géminis va más allá. El objetivo es pasar de simplemente alertar a 15 millones de residentes de California sobre incendios forestales (como lo hizo Google en 2025) a ayudar a los socorristas a anticipar las necesidades antes de que se desarrolle el desastre.

Aunque actualmente está limitado a los primeros usuarios, Google planea ampliar el acceso pronto. Si tiene éxito, la IA de la Tierra podría cambiar fundamentalmente la respuesta global a los desastres, haciendo que se trate menos de luchar para ponerse al día y más de mantenerse a la vanguardia.

El valor fundamental radica en la capacidad de conectar eventos físicos con consecuencias humanas, convirtiendo los datos sin procesar en conocimientos prácticos. No se trata sólo de predecir tormentas; se trata de proteger a las personas.