El teléfono inteligente Trump T1, anteriormente promocionado como un dispositivo “Hecho en EE. UU.”, está resurgiendo con especificaciones actualizadas y un precio significativamente mayor. Los ejecutivos de Trump Mobile, Don Hendrickson y Eric Thomas, detallaron recientemente las características revisadas del teléfono a The Verge, pero varios detalles clave siguen siendo inciertos.
Hardware actualizado
Según se informa, la última versión del T1 contará con una gran pantalla de 6,8 pulgadas, un procesador Qualcomm Snapdragon serie 7 y 512 GB de almacenamiento interno ampliable mediante tarjeta SD. La capacidad de la batería está fijada en 5.000 mAh. Se espera que el rendimiento de la cámara mejore con lentes de 50MP tanto para la cámara frontal como para la trasera principal, aunque la inclusión de lentes ultra gran angular o teleobjetivo aún no está confirmada.
Aumento de precios y cambio de producción
El precio inicial del T1 se anunció en $499, pero este precio ahora es exclusivo para los primeros usuarios. Los compradores posteriores se enfrentarán a un aumento de precio no revelado. Más importante aún, la compañía ha confirmado que la producción no se producirá en los Estados Unidos, a pesar de afirmaciones de marketing anteriores. Esto representa un cambio importante en los esfuerzos iniciales de creación de marca.
Retrasos y escepticismo
El envío está previsto provisionalmente para la primavera, pero el historial de lanzamientos del T1 ha estado plagado de retrasos. El lanzamiento del dispositivo estaba inicialmente previsto para hace seis meses, pero ha permanecido prácticamente ausente del mercado. El modelo actual mostrado a The Verge difiere sustancialmente del teléfono anunciado el año pasado, lo que genera preocupaciones sobre la estabilidad y transparencia del proyecto.
El viaje del T1 destaca los desafíos que implica lanzar un producto de electrónica de consumo con una marca agresiva y especificaciones cambiantes. La evolución del dispositivo plantea preguntas sobre el marketing frente a la realidad, y si el T1 finalmente cumplirá sus promesas iniciales. Hasta que surja mayor claridad, los consumidores deben abordar estos detalles con cautela.
































