Tesla está impugnando legalmente al Departamento de Vehículos Motorizados de California (DMV) después de que la agencia considerara engañoso el uso por parte del fabricante de automóviles de los términos de marketing “piloto automático” y “capacidad total de conducción autónoma”. La demanda, presentada el 13 de febrero, tiene como objetivo revocar un fallo que encontró que Tesla publicitó falsamente sus sistemas de asistencia al conductor como vehículos autónomos cuando no cumplían con los criterios de autonomía total.
La disputa por los niveles de autonomía
El núcleo del conflicto se centra en los niveles de automatización de la conducción de la Sociedad de Ingenieros Automotrices (SAE). Actualmente, las funciones de piloto automático y FSD de Tesla están clasificadas como Nivel 2, lo que significa que requieren supervisión humana activa del conductor. El DMV de California y un juez de derecho administrativo determinaron que el uso de términos como “conducción autónoma” implica un mayor nivel de automatización (al menos el Nivel 3) donde el vehículo puede realizar ciertas tareas de conducción de forma independiente bajo condiciones específicas.
El juez concluyó que el marketing de Tesla engañó a los consumidores, creando potencialmente un riesgo para la seguridad. Este fallo surgió tras la preocupación de que los sistemas de Tesla contribuyeran a accidentes mortales, incluido un caso en agosto en el que la empresa fue parcialmente responsable.
Acción regulatoria y respuesta de Tesla
Para cumplir con el fallo del 15 de enero, Tesla eliminó temporalmente su paquete básico de piloto automático en los EE. UU. y cambió el nombre de su sistema de nivel superior a “Conducción totalmente autónoma (supervisada)”. El DMV inicialmente confirmó que Tesla había cumplido con los requisitos para evitar la suspensión de la licencia. Sin embargo, Tesla ahora busca activamente revertir la decisión mediante acciones legales.
“Un juez de derecho administrativo determinó que Tesla violó la ley estatal al engañar a los consumidores con el término ‘piloto automático’. Tesla acordó detener esta práctica, y ahora la están impugnando de todos modos. El DMV está comprometido a proteger al público viajero y defenderá las conclusiones y la decisión del juez de derecho administrativo en los tribunales”.
Por qué esto es importante
El caso pone de relieve un debate más amplio de la industria sobre la definición de tecnología de “conducción autónoma”. Las etiquetas engañosas pueden crear expectativas peligrosas para los conductores, quienes pueden sobrestimar las capacidades de sus vehículos. La disputa también plantea interrogantes sobre cómo los reguladores equilibrarán la innovación con la seguridad del consumidor a medida que las características autónomas se vuelvan más prevalentes.
El agresivo impulso legal de Tesla subraya su compromiso con la marca, incluso cuando enfrenta un escrutinio sobre la exactitud de sus afirmaciones. El resultado de esta demanda podría sentar un precedente sobre cómo los fabricantes de automóviles comercializan sistemas avanzados de asistencia al conductor en California y más allá.
