El gobierno de Estados Unidos está creando un sitio web, Freedom.gov, diseñado para alojar contenido prohibido en otros países, incluido material potencialmente extremista como discursos de odio y propaganda terrorista. Esta medida, reportada por primera vez por Reuters, es enmarcada por el Departamento de Estado como una defensa de la libertad de expresión contra la creciente censura global.
La funcionalidad del portal
Freedom.gov permitirá a los usuarios de países con estrictas regulaciones de contenido, como los de la Unión Europea y el Reino Unido, acceder a sitios web bloqueados dentro de sus jurisdicciones. El portal funcionará como un proxy, permitiendo la navegación como si el usuario estuviera accediendo a Internet desde los EE. UU., con el compromiso declarado de utilizar datos sin seguimiento.
Contexto político: regulaciones estadounidenses versus globales
Esta iniciativa refleja una creciente divergencia entre los principios de libertad de expresión de Estados Unidos y las regulaciones de contenido en línea más estrictas adoptadas por muchas otras naciones. La administración Trump ya había manifestado su oposición a dicha censura, considerándola una violación de los derechos fundamentales. La UE, por ejemplo, hace cumplir leyes como la Ley de Servicios Digitales y la Ley de Seguridad en Línea del Reino Unido, que exigen la rápida eliminación del discurso de odio ilegal de las grandes plataformas.
Ejemplos de aplicación
Sólo en 2024, Alemania emitió 482 órdenes de retirada relacionadas con contenido terrorista, lo que dio lugar a la retirada de más de 16.700 piezas de material. La junta de supervisión de Meta también ordenó la eliminación de publicaciones de partidos políticos polacos que utilizaban insultos raciales y describían a los inmigrantes de una manera deshumanizante, una categoría clasificada como discurso de odio ilegal según la legislación de la UE.
Potencial de consecuencias diplomáticas
Es probable que el lanzamiento de Freedom.gov exacerbe las tensiones entre Estados Unidos y países con controles de contenido más estrictos. Si bien Estados Unidos argumenta que está defendiendo la libre expresión, muchas naciones consideran que dichas plataformas permiten la difusión de ideologías dañinas e incitan a la violencia. El momento es particularmente delicado dadas las tensiones geopolíticas existentes.
La creación de Freedom.gov marca un esfuerzo deliberado por parte de Estados Unidos para crear un espacio para contenido en línea no regulado, lo que podría socavar la cooperación internacional en materia de seguridad digital y aumentar las disputas sobre las normas de libertad de expresión.
