Microsoft está eliminando todas las soluciones restantes que permitían a los usuarios instalar Windows 11 sin una conexión a Internet activa o una cuenta de Microsoft. Este cambio, que actualmente se implementa en versiones de prueba, hace que el acceso en línea sea un requisito obligatorio para nuevas instalaciones.
Antecedentes: el cambio gradual
Durante años, los usuarios expertos en tecnología y aquellos que priorizan la privacidad han aprovechado métodos para eludir los requisitos de Internet y de cuenta de Microsoft durante la configuración de Windows 11. La empresa ha ido cerrando constantemente estas lagunas. Hace varios meses, se deshabilitó el comando “bypassnro”, un método popular para instalaciones sin conexión. La última actualización elimina el comando “start ms-cxh:localonly”, consolidando la nueva política.
Este cambio significa que los usuarios ya no pueden evitar la experiencia de configuración estándar de Windows (a menudo llamada “experiencia lista para usar” u OOBE), que impulsa la integración de cuentas de Microsoft.
Justificación de Microsoft
Según Amanda Langowski, líder del programa Windows Insider, las pantallas de configuración son “críticas” para una instalación funcional. Sostiene que eludirlos puede provocar que los dispositivos no estén completamente configurados, lo que podría crear problemas para los usuarios finales. En esencia, Microsoft está enmarcando esto como una medida de control de calidad.
Sin embargo, los críticos argumentan que esta medida tiene como objetivo principal forzar la recopilación de datos del usuario y maximizar el bloqueo de la cuenta.
Reacción pública
La decisión ha provocado un debate en línea, particularmente en comunidades como el subreddit r/Windows11. Algunos usuarios expresan su frustración, califican el cambio de “absolutamente frustrante” y cuestionan los motivos de Microsoft (“Si Microsoft quisiera recopilar nuestros datos, no se lo permita”).
Otros señalan la hipocresía de criticar a Microsoft mientras se acepta fácilmente el seguimiento de datos de empresas como Google y Apple en dispositivos móviles (“¿Por qué todo el mundo está furioso por esto, pero está totalmente bien iniciar sesión en su cuenta de Google o Apple en su teléfono?”).
Qué significa esto
La medida de Microsoft refleja una tendencia más amplia en tecnología: aumentar el control de los proveedores sobre el uso del software. Al vincular la instalación del sistema operativo a las cuentas en línea, la empresa puede hacer cumplir las licencias, rastrear el comportamiento de los usuarios e impulsar sus servicios de manera más efectiva.
El cambio también plantea dudas sobre la accesibilidad digital para usuarios con acceso a Internet limitado o poco confiable. Si bien Microsoft no ha abordado esto directamente, señala una dirección clara para futuras versiones de Windows.
En resumen, la instalación de Windows 11 ahora requerirá una conexión a Internet y una cuenta de Microsoft, lo que marca un cambio significativo en el control y la privacidad del usuario.































