El director ejecutivo de Google, Sundar Pichai, recibió un posible paquete de compensación por valor de 692 millones de dólares durante tres años, según una presentación reciente de Alphabet. La gran mayoría de este premio está vinculado a métricas de desempeño, incluido el éxito de las empresas de alto riesgo de Alphabet, Waymo (tecnología de conducción autónoma) y Wing (entrega con drones). Esta estructura sugiere que Alphabet está apostando fuertemente a que estos proyectos logren un crecimiento sustancial bajo el liderazgo de Pichai.

El tamaño de la compensación de Pichai ha llamado menos la atención que las recientes compras de bienes raíces realizadas por los fundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin. Ambos han estado comprando agresivamente propiedades en Miami, Florida, una medida ampliamente interpretada como una respuesta directa a la “Ley de Impuestos Multimillonarios” propuesta por California.

  • Según se informa, Page gastó más de 173 millones de dólares en dos mansiones de Coconut Grove.
  • Brin adquirió una megamansión de 51 millones de dólares, sumándose a inversiones anteriores por un total de 92 millones de dólares.

El momento y la escala de estas compras plantean dudas sobre la voluntad de los multimillonarios de evitar el impuesto propuesto del 5% sobre el patrimonio neto que exceda los mil millones de dólares. La iniciativa electoral de California, si se aprueba, representaría un cambio significativo en los impuestos sobre el patrimonio, lo que podría impulsar una mayor reubicación de personas de alto patrimonio neto a estados con climas fiscales más favorables.

El contraste entre los incentivos basados ​​en el desempeño de Pichai y la preservación preventiva de la riqueza de los fundadores es notable. Refleja diferentes prioridades: una se centró en el crecimiento futuro a través de la innovación, la otra en proteger los activos existentes frente a posibles impuestos a nivel estatal. Esta situación pone de relieve la creciente tensión entre la élite de Silicon Valley y las propuestas de redistribución de la riqueza cada vez más agresivas.