El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, testificará en un juicio histórico en California que examina si las características de diseño de las plataformas de Meta, incluido Instagram, contribuyen a la adicción y el daño entre los usuarios jóvenes. El caso, que se desarrolla en el Tribunal Superior de Los Ángeles, enfrenta a padres desconsolados con el gigante tecnológico, lo que plantea cuestiones críticas sobre la responsabilidad de las empresas de redes sociales por la salud mental de sus usuarios más jóvenes.
El núcleo de la demanda
La demanda se centra en las afirmaciones de KGM, una joven de 20 años que alega que la exposición prolongada a las plataformas Meta y Google cuando era niña exacerbó su depresión y sus pensamientos suicidas. Los demandantes argumentan que estas empresas diseñaron deliberadamente sus plataformas utilizando técnicas adictivas, similares a las empleadas en los casinos, para maximizar el compromiso y las ganancias a expensas del bienestar de los niños.
Inicialmente presentado contra Meta, Google, TikTok y Snap Inc., el caso ha visto acuerdos por parte de TikTok y Snap antes de llegar a juicio. Este juicio pionero (lo que significa que su resultado podría influir en miles de demandas similares) está poniendo a prueba los límites legales de la responsabilidad tecnológica.
Testimonio y argumentos clave de Zuckerberg
El testimonio de Zuckerberg probablemente se centrará en los algoritmos de Instagram y las funciones dentro de la aplicación, que según los demandantes están diseñadas para mantener enganchados a los usuarios jóvenes. La defensa de Meta, encabezada por el abogado Paul Schmidt, sugiere que los problemas de salud mental de KGM se derivaron de una vida hogareña difícil, no de la plataforma en sí, y enmarca las redes sociales como un mecanismo de afrontamiento en lugar de una causa.
Sin embargo, el juez permitió que el caso continuara, citando evidencia suficiente para sugerir que las funciones impulsadas por la participación de Instagram pueden haber contribuido al deterioro de la salud mental de KGM. Meta sostiene que no se puede culpar a funciones como el “desplazamiento infinito” porque los usuarios eligen voluntariamente seguir consumiendo contenido, una afirmación que el tribunal ha permitido que sea considerada por el jurado.
Contexto legal y regulatorio más amplio
Este ensayo se produce mientras los reguladores europeos consideran restricciones relacionadas con la edad en las plataformas de redes sociales, lo que refleja la creciente preocupación global por la seguridad de los niños en línea. En Estados Unidos, la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones históricamente ha protegido a las empresas de redes sociales de la responsabilidad por el contenido de terceros.
Sin embargo, esta protección está siendo cuestionada y el tribunal permite que el caso avance bajo la premisa de que las elecciones de diseño de la plataforma (no sólo el contenido generado por el usuario) pueden ser culpables de daño.
Testimonio de expertos y hallazgos internos
El director de Instagram, Adam Mosseri, testificó la semana pasada, descartando la idea de una adicción clínica a las redes sociales pero reconociendo la existencia de un “uso problemático”. Afirmó el compromiso de Meta de proteger a los usuarios jóvenes, afirmando que la rentabilidad a largo plazo depende de su bienestar.
Sin embargo, un estudio de 2025 realizado por un denunciante de Meta, Arturo Béjar, y académicos reveló que dos tercios de las herramientas de seguridad de Meta eran ineficaces, exponiendo las cuentas de adolescentes a contenido dañino, incluido material sexual, temas de autolesión y problemas de imagen corporal.
El juicio plantea cuestiones fundamentales sobre hasta qué punto se puede responsabilizar a las empresas de tecnología por los efectos psicológicos de sus productos. El resultado probablemente remodelará el panorama legal para la responsabilidad de las redes sociales, lo que podría obligar a las empresas a reevaluar sus opciones de diseño y priorizar la seguridad del usuario sobre la participación a toda costa.
