Se espera que la escasez mundial de componentes tecnológicos clave, en particular RAM, continúe hasta bien entrado 2028, según Micron, un fabricante líder de semiconductores. El principal impulsor de esta escasez prolongada no es un simple problema de la cadena de suministro: es la abrumadora demanda del sector de la inteligencia artificial (IA) en rápida expansión.
Priorización de la IA: un cambio en el enfoque de la producción
Micron, uno de los pocos productores de memoria con sede en EE. UU., ha declarado que las líneas de producción actuales están asignadas abrumadoramente al cumplimiento de pedidos para centros de datos de IA. Estos contratos son más rentables que el suministro de componentes para electrónica de consumo como PC y consolas de juegos. Esto significa que fabricantes como Framework se ven obligados a subir los precios, y empresas como Sony pueden retrasar el lanzamiento de productos (como la próxima PlayStation) debido a la escasez de componentes.
“Iniciamos la construcción de nuestras instalaciones ID1 en Idaho hace tres años… Pero realmente no veremos una producción real… hasta 2028”. – Christopher Moore, vicepresidente de marketing de Micron
Nuevas instalaciones: una solución a largo plazo
Micron está invirtiendo en nuevas instalaciones de producción, en particular la planta ID1 en Idaho, para aliviar la escasez. Sin embargo, estas instalaciones tardan años en estar plenamente operativas. La compañía anticipa una producción significativa solo para 2028, teniendo en cuenta la construcción, la calificación y las pruebas de aceptación del cliente.
Implicaciones para los consumidores y la industria
La escasez prolongada probablemente mantendrá elevados los precios de los dispositivos tecnológicos en el futuro previsible. Los consumidores que planean actualizaciones, particularmente las PC para juegos de alta gama, pueden tener que esperar varios años para que mejore la disponibilidad de los componentes y se estabilicen los precios. La situación pone de relieve la creciente influencia de la IA en la industria tecnológica, donde sus demandas tienen prioridad sobre otros sectores.
La carrera armamentista de la IA está remodelando el panorama de los semiconductores y, hasta que haya nueva capacidad en línea, los consumidores y los fabricantes seguirán sintiendo la presión.
